jueves, 16 de marzo de 2017

Aprender jugando en familia

Por: Carla Abreu                                                                                                                           Jazmín Encarnación

La familia es la base fundamental de la sociedad. fundada en la unión entre hombre, mujer e hijos, es el modelo principal de familia como tal, y la estructura difundida mayormente en la actualidad. Las formas de vida familiar son muy diversas, dependiendo de factores sociales, culturales, económicos y afectivos. La familia, como cualquier institución social, tiende a adaptarse al contexto de una sociedad como ente principal para el desarrollo del mundo.
El nacimiento de una familia generalmente ocurre como resultado de la fractura de una anterior o de la unión de miembros procedentes de dos o más familias por medio del establecimiento de alianzas matrimoniales.
La familia debe vivir a plenitud cada momento juntos.
El juego es pues clave para el desarrollo de los niños, sobre todo en las edades más tempranas, y es recomendable hacerlo en compañía de los padres.  cuando los pequeños juegan agudizan sus sentidos -el tacto, la vista y el oído son básicos para ellos, agilizan el movimiento de pies y manos, y fortalecen su capacidad mental. Pero esta actividad no sólo debe ser un mero entretenimiento, sino que ha de cumplir dos objetivos: convertirse en uno de los principales hilos conductores del amor entre padres e hijos y, al mismo tiempo, tener una vocación educativa. Para que esto sea posible, el padre y la madre deben aprender a jugar correctamente con los niños.
Tiempo de calidad es dar a la familia atención adecuada. sentarse en el piso y jugar con los niños, con autos o muñecas.  jugar con los bloques, construir castillos, llevarlos a la escuela y brindar apoyo a las actividades del desarrollo de aprendizaje, disfrutar un helado en familia, la playa, ver algunas películas familiares, almorzar juntos y diferentes actividades que fortalezcan el vínculo familiar para tener una familia divertida.
 Dar a su familia una atención completa demuestra que a usted le importa, que usted disfruta de estar con ella.
La capacidad de dialogar tiene como referencia la seguridad que tenga en sí mismo cada uno de los interlocutores. Hay que tener presente que la familia es un punto de referencia capital para el niño y el joven.
Dentro de la familia se puede aprender a dialogar, el uso del lenguaje, requiere del conversar o diálogo no verbal entre padres e hijos. En este primer período es tremendamente importante la expresión del amor y el desarrollo de vínculos de confianza, asertividad, tolerancia, el amor, seguridad, la capacidad de admitir los errores basados en la satisfacción de las necesidades básicas.


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